| Los cuatro hombres existentes en nuestros senos, que estamos en el deber
de observar y de esta manera, llegar a la verdad de los sagrados ceremoniales religiosos.
Estos son los siguientes:
El hombre que no sabe y no sabe que no sabe, es un imbécil húyele.
El hombre que no sabe y sabe
que no sabe, es un ignorante instrúyelo.
El hombre que sabe y no sabe
que sabe, está dormido despiértalo.
El hombre que sabe y sabe que
sabe, pero no hace alarde de que sabe, es el verdadero sabio: síguelo.
Y, cuando encontremos a este Hombre,
el verdadero sabio, llegaremos a la verdad aprendiendo el porqué de las cosas. |